La condena confirmada de Cristina Fernández de Kirchner amontona, pero no une. La épica está; falta la hoja de ruta. ¿Para qué sirve la rebeldía recuperada?
El distrito desafía la imaginación y la creatividad políticas. La necesidad de generar una nueva agenda al margen de las urgencias y los procesos electorales.
Repensar la provincia desde sus ciudades no es una consigna ni puede ser un ejercicio ceñido a una discusión técnica, sino una necesidad política de época.
La cooperación entre ciudades, las agendas regionales y la diplomacia urbana comienzan a perfilar una nueva etapa para los gobiernos locales frente al repliegue del Estado a nivel nacional.
El cuestionamiento al Estado-nación vuelve al centro del debate. En ese contexto, las ciudades —y nos interesa en particular lo que sucede en territorios bonaerenses— comienzan a perfilarse como el lugar donde se reconfiguran las formas de pertenecer y gobernar.